Oferta de introducción:
Un recorrido bien diseñado actúa como un mapa que guía a los clientes potenciales desde la curiosidad hasta la conversión con confianza. Cada paso del recorrido debe cumplir un solo propósito: comprender la intención del cliente, responder de forma natural y dirigirlo hacia la próxima mejor acción.
Diseñar tus recorridos:
Al crear tus recorridos, comienza definiendo el objetivo principal (por ejemplo, convertir nuevos clientes potenciales a través de tu oferta de introducción) y luego construye rutas simples y conversacionales que lo respalden.
Fomenta la participación con indicaciones amistosas como "¿Has probado Reformer Pilates antes?" o "¿Quieres que te ayude a reservar tu primera clase?" — estas preguntas hacen que las interacciones se sientan más personales y generan más respuestas.
Al alinear el tono, el momento y la claridad en el flujo de tus mensajes, puedes nutrir consistentemente a los clientes potenciales, reducir las bajas y transformar el interés en relaciones duraderas.
💡 Consejo: Los mejores recorridos se sienten humanos: conversacionales, enfocados y orientados a la acción.
Más información próximamente:
Mantente atento para explorar en profundidad tipos específicos de recorridos, como Flujos de Recuperación y Conversiones por Vencimiento, para ayudarte a optimizar cada etapa de la experiencia de tu cliente y maximizar las conversiones.
